Mohammed VI pide renovar la cooperación migratoria con España y acelerar las reformas en Marruecos
BOUBEKRI MOHAMMED YASSER
El rey Mohammed VI reclamó este viernes una nueva etapa de reformas para impulsar el desarrollo económico y social de Marruecos. En su discurso ante el Parlamento, con motivo de la apertura del primer periodo de sesiones de la XII Legislatura, defendió un modelo que combine crecimiento económico, justicia social y equilibrio territorial.
El monarca felicitó a los diputados por la confianza recibida de los electores y señaló que la nueva legislatura y el nuevo Gobierno afrontan una coyuntura excepcional, llena de oportunidades. A su juicio, este periodo debe convertirse en un punto de inflexión para consolidar a Marruecos como una potencia económica emergente y fiable.
Mohammed VI pidió acelerar los proyectos de infraestructuras y poner en marcha nuevas estrategias en ámbitos como la seguridad hídrica, energética y alimentaria, el desarrollo industrial, la economía digital y la inteligencia artificial. También reclamó reforzar las reservas estratégicas y garantizar el suministro de productos básicos.
Asimismo, instó al sector privado nacional a asumir un papel más activo en el desarrollo del país, con mayor iniciativa e innovación, capacidad para atraer inversiones, crear empleo e impulsar las exportaciones.
El discurso situó a los jóvenes entre las prioridades de las políticas públicas. El rey defendió una visión integral que garantice la igualdad de oportunidades en educación, formación e integración económica, y que refuerce la confianza de la juventud en sus posibilidades de progreso.
En materia territorial, Mohammed VI señaló que uno de los principales retos de la próxima etapa será conocer sobre el terreno los problemas de cada zona y ofrecer respuestas realistas. También reclamó mejorar los servicios públicos, fomentar la inversión productiva y aplicar plenamente la regionalización avanzada y la descentralización administrativa.
El monarca pidió acabar con los retrasos en la aplicación de la Carta de Desconcentración Administrativa y trasladar a las regiones y provincias las competencias y los recursos humanos y financieros necesarios. También abogó por aclarar las atribuciones de las instituciones regionales y establecer mecanismos de coordinación con el Estado.
En el ámbito internacional, afirmó que Marruecos ha consolidado su posición como socio responsable y fiable, y que espera de sus interlocutores el mismo compromiso con las obligaciones asumidas. Reconoció los resultados de la política marroquí de gestión migratoria, pero consideró que el modelo actual de cooperación en esta materia está superado y que las crisis recurrentes evidencian la necesidad de renovarlo.
Sobre España, Mohammed VI señaló que la relación bilateral ha avanzado en distintos ámbitos, incluida la lucha contra la migración irregular, aunque advirtió de que la cooperación afronta dificultades relacionadas con determinadas normas y decisiones judiciales. Según afirmó, estas pueden obstaculizar la devolución de menores y de personas que, en sus palabras, se hacen pasar por solicitantes de asilo, además de alimentar la actividad de redes criminales.
Ante lo que calificó de declaraciones irresponsables y de explotación política y mediática, el rey afirmó que la asociación con Marruecos es una elección soberana y un compromiso voluntario, y que no estará sometida a «presiones, amenazas ni chantajes».
Mohammed VI anunció que Marruecos presentará a sus socios un documento con una visión estratégica y práctica para renovar la cooperación, con objetivos de desarrollo compartido, competitividad económica y estabilidad regional.
Al cierre del discurso, recordó a los parlamentarios que su mandato implica un compromiso político y ético con la ciudadanía, y les instó a estar a la altura de la responsabilidad asumida ante los electores.